jueves, 22 de agosto de 2013

Finito...¿O tal vez Infinito?

Nunca me ha gustado la palabra finito... Lo más posible es que la razón sea que no me gustan los finales...
Finales que pueden causar cualquier cosa, pero que la mayoria de veces no es otra que dolor, tristeza, desilusión... Mira bien a tu alrededor, hay finales por doquier... El final de una canción; el final de una amistad; el final de un buen libro; el final de los estudios; el final de una relación; el final de la vida... Y claro, como en todo también hay buenos finales: el final de una guerra; el final de una enfermedad... Pero, siguen sin gustarme los finales, por qué un final es una despedida, un "Adiós"... algo que nunca se puede recuperar, pero nada es infinito, ¿o si? Después de todo, quién puede asegurar que la vida no es eterna, que un libro no puede continuar en tu imaginación, que las relaciones tanto de amistad como de amor no pueden volver poco a poco... Es por eso que toda finalidad tiene una infinidad y que toda infinidad tiene un finito... El mundo esta lleno de pequeñas contradicciones que las mentes más curiosas suelen barajar y tener en cuenta, pero, nunca, jamás, subestiméis la infinidad del finito. 
Hoy, hoy os invito a cerrar los ojos, a mirar las estrellas, a escuchar música... Y a pensar  que en cualquier fin siempre hay un infinito, de manera que el verdadero fin no existe, que el fin es solo una palabra más para determinar algo inexistente... algo infinito. 

2 comentarios: